domingo, 6 de julio de 2008

Keith Jarrett - "Expectations" (1972)


En Expectations, Jarrett y sus acompañantes exploran diversas facetas del jazz, cruzándolo con elementos de otros géneros y logrando una obra compleja -más allá de la música en sí; me refiero a una complejidad, si se quiere, conceptual-, de grandes proporciones, que abarca numerosos matices y texturas. Desde la introducción orquestada tímida de Vision, hasta la soltura free de Roussillion o el groove negrísimo de Common Mama o el romanticismo dulzón del tema que le da título al disco o la base funky ácida de Take Me Back, todo Expectations deambula con curiosidad entre improvisaciones fogosas y sutilezas apasionadas.

Afortunadamente, Jarrett reunió en este álbum a varios músicos capaces de ponerse en su sintonía, de compenetrar sus habilidades inusuales con el temperamento musical de cada composición. El resultado es, claro, glorioso. Tal vez Keith no haya logrado un trabajo particularmente parejo; sería difícil encontrar en esta placa una línea que consiga unir a todos los temas -en ese sentido, muchos de sus otros trabajos son más "coherentes". Pero ese no es el punto, porque, como tantas otras obras gigantes, heterogéneas, multicoloridas -en este sentido, no suelen ser pocas las comparaciones con el Blonde on Blonde dylaneano-, lo que más llama la atención en Expectations es la capacidad para lograr que semejante variedad sea efectiva y que, entre tanta diversidad, no haya caídas estrepitosas -ni siquiera, es más, un mísero tropezón.

CD1:
01 - Vision
02 - Common Mama
03 - The Magician in You
04 - Roussillion
05 - Expectations
06 - Take Me Back
07 - The Circular Letter (For J.K.)
CD2:
08 - Nomads
09 - Sundance
10 - Bring Back the Time When (If)
11 - There Is a Road (God's River)

1 comentario:

La Máquina de Hablar Pavadas dijo...

Debe ser habitual que te digan: "llevaba años buscando este disco". Lo ví hace tiempo en un musimundi, y no tenía plata. Tenía algunos temas en un compilado de esos que salen en colecciones de diarios o revistas, pero lo presté y nunca más. Me enamoró su fineza eufórica. No sé por qué, -realmente no sé nada de música- pero lo relaciono a "The Black Saint and the Sinner Lady", de Mingus.

Gracias. Muchas.