martes, 19 de agosto de 2008

Miles Davis - "In a Silent Way" (1969)


Shhh. Pacífico. Silencioso. Pensá en una canción de cuna. O en el sonido de alguien tocando con calma, solo. Ciertamente no es el sonido de mucha actividad musical, espontánea o de cualquier otro tipo.

El entorno es un estudio de grabación, donde una serie de acontecimientos musicales han tenido lugar en un período de tiempo corto. Aparte de una composición, que resulta convertirse en el título del disco, todavía no se le han asignado nombres a nada. Para el oyente nuevo, el oyente del siglo XXI, la música que se ha creado en estas sesiones pueden sonar curiosamente poco fechadas, desligadas de cualquier movimiento o estilo, tal vez placenteramente desorientadoras. Pero hay acá cualidades familiares. Uno puede escuchar a los instrumentos, y a los mismos músicos. El oyente nuevo puede no reconocer un alma, pero los intérpretes son cualquier cosa menos reservados en el modo en que se expresan. Para el oyente nuevo, la música puede resultar amigable, extrañamente comfortable.


Con estas palabras comienzan las liner notes de John Ephland de la reedición 2002 de Columbia/Legacy de In a Silent Way. Y son palabras muy acertadas, de hecho, para describir y presentar a semejante obra maestra, inagotable y oscura. Sutil, calma, negrísima, hermosa, enigmática. Una de las joyas del período "fusionero" -expresión que sin duda le queda chica- de Davis. Para grabarla, se reunió con tipos que por aquel momento eran jóvenes, y que no por nada pasaron a convertirse en algunos de los nombres más repetidos y admirados del jazz mainstream de las últimas décadas: Wayne Shorter, Chick Corea, Herbie Hancock, Joe Zawinul, John McLaughlin, Tony Williams, Dave Holland.

Una formación sin dudas impactante, que logra crear una obra cargada de sentimiento, aunque deliciosamente minimalista. A veces, el ahorro de notas puede lograr que se perciban con mayor claridad las emociones del artista. In a Silent Way es un ejemplo perfecto de eso. Es un álbum construido a partir de susurros y murmullos, y que espiritualmente tiene más fuerza que todas las expresiones musicales de la naturaleza juntas. Parece que las composiciones estuvieran influenciadas por algunas corrientes de música electrónica, al trabajar a la repetición y la circularidad como vehículo para crear tensión y clima. Sin embargo, por supuesto, también hay algunas melodías, suaves y atrapantes, que parecen cantos de sirena que se deslizan con subliminalidad por las venas del oyente.

Esta joya, a fin de cuentas, ha sabido trastornar y reformular los lazos que unen al jazz con el resto del universo musical, nutriéndose de todo sonido bello existente y, al mismo tiempo, alejándose de cualquier tendencia o corriente para construir una galaxia musical nueva, que solo parece dejarse medir por parámetros propios.

01 - Shhh/Peaceful
02 - In a Silent Way/It's About That Time
.......a) In a Silent Way
.......b) It's About That Time
.......c) In a Silent Way


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4 comentarios:

gaspar dijo...

excelente reseña para un disco sin igual, en mi caso fue uno de los primeras experiencias como oyente aficionado y melomano compulsivo.
y me he dado cuenta que despues de todo lo administrado hasta el momento esto es lo que queda.

las sesiones completas de este disco son otra volada. un disco para naufragos.

gracias por compartir esto, muy buena labor.

Josef Gaishun dijo...

Gaspar: Gracias por el comentario. Sin duda un álbum maravilloso. Qué gusto debe ser adentrarse con profundidad en la música por semejante puerta.

¡Un gran saludo!

Psicodelia pura dijo...

Josef podes subirlo a otro servidor?... no se porque yo no puedo bajar por sendspace...

Josef Gaishun dijo...

Psicodelia, disculpá la tardanza en contestar. Estoy teniendo unos días... moviditos.

Pero no te hagas drama, en uno o dos días lo subo a otro servidor.


¡Saludos!